lunes, 11 de septiembre de 2017

La trilogía de Nueva York


«Todo empezó por un número equivocado, el teléfono sonó tres veces en la mitad de la noche y la voz al otro lado preguntó por alguien que no era él.»



Así comienza La ciudad de cristal, primera de las tres novelas que conforman La trilogía de Nueva York. A Daniel Quinn, escritor de literatura policíaca, su interlocutor telefónico lo toma por un detective y le encarga un caso. Quinn, lejos de deshacer el malentendido, se mete en el papel que le han adjudicado y se ve envuelto en una historia repleta de enigmas, complicadas relaciones paterfiliales, locura y delirio. En Fantasmas, segunda de las piezas, un detective privado y el hombre al que tiene que vigilar juegan al escondite en un claustrofóbico universo urbano. Por último, en La habitación cerrada el protagonista se ve confrontado a los recuerdos de un amigo de la infancia cuando la mujer de éste le escribe una carta explicándole que su marido ha desaparecido misteriosamente.

La trilogía de Nueva York, sin duda una de las obras literarias más memorables de los años ochenta, es uno de los cimientos sobre los que se sustenta el prestigio internacional de Paul Auster. El escritor maneja, manipula y reinventa el género policíaco, del que hace una relectura posmoderna con tintes metafísicos. La trama detectivesca sirve como marco para plantear al lector un fascinante juego de espejos, símbolos, guiños y sorpresas; para explorar un mundo extraño, sombrío y perturbador, poblado de personajes fascinantes y ambiguos. El autor entreteje tres historias independientes que forjan mitos contemporáneos. Con la incorporación de este libro a nuestro catálogo sentimos la inmensa satisfacción de poder ofrecer al lector la totalidad de la obra narrativa de Paul Auster, uno de los escritores imprescindibles de este final de siglo.

Paul Auster



(Newark, Nueva Jersey, 1947) Escritor, guionista y director de cine estadounidense que figura entre los novelistas más influyentes del panorama literario actual. Los enigmáticos juegos y las laberínticas tramas encadenadas por el azar de su narrativa y su prosa despojada y elegante han marcado un nuevo punto de partida para la novela norteamericana.

Se graduó en la Universidad de Columbia en 1970, donde estudió literatura francesa, italiana e inglesa. Tras un breve período en el que fue marino en un petrolero, viajó a Francia (1970-1974), donde vivió de la traducción de autores franceses como Mallarmé, Sartre y Simenon.

Ya de vuelta en su país, y radicado en Nueva York, publicó artículos de crítica literaria y recopilaciones de sus poemas. En 1976 apareció Squeeze Play (Jugada de presión), publicada bajo el seudónimo de Paul Benjamin; se trataba de una especie de novela negra que tuvo escasa repercusión. La muerte de su padre (ocurrida en 1979, al poco de haberse divorciado) cambió totalmente su situación personal, tanto en el aspecto material, ya que la herencia que recibió le aportó los medios para consagrarse por entero a la novela, como en lo literario, al actuar en Auster como un auténtico detonante.

En 1980 apareció Espacios blancos, a la que siguieron, en 1982, The Random House Book of Twentieth Century French Poetry, antología de la poesía francesa contemporánea, El arte del hambre, recopilación de ensayos, y su primera novela, La invención de la soledad, en la que aparecen los temas del abandono, la miseria y la búsqueda del padre, que serían luego frecuentes en otros títulos de su producción.

Con el impulso de este libro inaugural, Auster escribió La trilogía de Nueva York, formada por Ciudad de cristal (1985), Fantasmas (1986) y La habitación cerrada (1986). En este deslumbrante esfuerzo el autor consiguió amalgamar sus diversas influencias literarias (Franz Kafka, Samuel Beckett, Miguel de Cervantes) en un juego de espejos en el que se incluye a sí mismo, haciendo una relectura posmoderna de la novela negra; la trilogía fue un clamoroso éxito, especialmente en Francia.

Auster enlazó sus siguientes obras plasmando en ellas episodios tomados de su propia vida, aunque sin intención autobiográfica. El Palacio de la Luna (1989) le valió la consagración internacional. La música del azar (1990) fue llevada al cine en 1993 por el director Philip Haas. En Tombuctú (1999), protagonizada por un perro llamado Mr. Bones, se encuentran motivos recurrentes de sus creaciones: el hijo sin padre, la fuerza de los recuerdos y el poder de la casualidad. Brooklyn Follies (2006) relata la historia de un hombre que sobrevive a un cáncer de pulmón y decide volver al Brooklyn de su infancia, para buscar "un lugar tranquilo donde morir".

Leviatán (1992), Mr. Vértigo (1994), El libro de las ilusiones (2003), La noche del oráculo (2004), y Viajes por el Scriptorium (2007) son otros de sus títulos destacados. En 1998 publicó un libro de memorias, A salto de mata, que describe sus años de aprendizaje, justo antes de que el éxito entrara en su vida. En 2006 recibió el premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Junto a la mezcla de fantasía y realidad, el uso de los elementos policíacos y la fusión entre modernidad y tradición, otra de las características de la narrativa de Auster es su combinación elementos propios de la literatura con los del cine. Pero su vinculación con el séptimo arte es aún mayor. En 1998 se estrenó como director con la película Lulú on the bridge. Auster afrontó el reto de rodarla después de su experiencia como guionista en Smoke (1994) y de codirigir Blue in the face (1995).

Para esta primera aventura cinematográfica como director llevó a la pantalla un guión en el que se encuentran sus constantes literarias: el azar, la capacidad salvadora del amor, la búsqueda de la identidad, el mito literario y la soledad de la vida actual. En su reparto contó con actores de la talla de Harvey Keitel y Mira Sorvino.

En el Festival de Cine de San Sebastián de 2007, la figura de Auster estuvo presente por partida doble: como presidente del certamen en su 55ª edición y como director que presentó (aunque fuera de concurso) su nueva película, La vida interior de Martin Frost (2007).

Reseña y biografía obtenidas de epublibre

jueves, 7 de septiembre de 2017

El péndulo de Foucault

Umberto Eco



Es considerado un libro iniciático o quizás antiiniciático y antiesotérico, debido a los matices satíricos de la trama.

Umberto Eco sigue su heterodoxia de dividir el libro no en partes y capítulos, sino en secciones cuyo nombre esté relacionado con lo narrado en ellas. Así como en El nombre de la rosa se dividía el relato en días y los días en las horas monásticas, el relato de este libro se divide en ciento veinte —número que surge reiteradamente en la novela— capítulos agrupados en diez sefirot de la cábala hebrea. Cada capítulo tiene por título el comienzo de un texto extraído de obras de nigromancia y ocultismo.

La novela es un relato en primera persona de uno de los tres protagonistas, Casaubon. Al comienzo de la narración, se halla en el Conservatoire National des Arts et Métiers, donde está un péndulo de Foucault, esperando un acontecimiento que ha de producirse en la noche inminente, del solsticio de verano. Mientras espera, cuenta la mayor parte de la narración en forma retrospectiva, siempre recordando el pasado no muy lejano.

Comienza contando su juventud universitaria en Milán, sus estudios de Filología e Historia y la tesis doctoral que realiza sobre el proceso de quema de los templarios, época durante la cual rechaza las teorías de la conspiración al respecto. Narra su encuentro con los otros protagonistas, Jacopo Belbo y Diotallevi (cuyo nombre no se da nunca), trabajadores en la editorial universitaria Garamond. Aprovechando los conocimientos del protagonista, los editores lo invitan a una entrevista con un autor, Ardenti, que desea publicar una teoría conspirativa sobre los templarios, cuya prueba sería un documento apenas legible que dice datar de la época templaria. Pero Ardenti desaparece al día siguiente en circunstancias extrañas.

Más adelante, cuenta los años de vida junto con Amparo en Brasil, donde la gran confusión ideológica socava sus convicciones. Allí conoce al cuarto protagonista, Agliè, anciano estudioso del esoterismo y el hermetismo que los lleva a conocer los cultos de origen primitivo de Brasil.

Al regresar a Milán, empieza a trabajar para Garamond y conoce a Lia, mujer con quien tendrá un hijo. Aprovechando la época de gran auge de estos temas, Garamond los implica en un vasto proyecto editorial sobre ocultismo y esoterismo. Durante las selecciones y críticas editoriales a estas obras decidirán, para diversión, realizar una gran síntesis de todas las teorías en el llamado «Plan», pero basándose en principio en el documento de Ardenti. Sin embargo, lo que diseñan como un juego de niños o un rompecabezas o un pasatiempo se convierte, a partir de un momento, en un dibujo cuyos siniestros personajes cobran vida, llegándose a la disolución entre lo imaginario y lo real, tras la que personajes de su fantasía empiezan a aparecer en sus vidas para conducirlos a una cruel perdición cuyo momento máximo será en el Conservatoire.

La novela puede ser considerada una gran crítica a todo el esoterismo. Por un lado, el gran plan es dibujado por tres editores que intentan superar a los escritores de textos ocultistas, a quienes desprecian, como mera forma de evitar el aburrimiento. En un punto aún más satírico, para resolver algunos enigmas del plan llegan a recurrir al uso de un computador personal para que genere secuencias aleatorias de las que extraer información.

Además, presenta una crítica a la base del esoterismo. Umberto Eco desnuda en la novela el método de investigación que emplean todos estos escritores, basado en las analogías. Partiendo de dos objetos cualesquiera, primero se les busca una analogía, se otorga a esta una explicación y se intenta que esa explicación se apoye en otras analogías ya empleadas.

Umberto Eco



 (Alessandria, Piamonte, Italia, 5 de enero de 1932 - Milán, Lombardía, 19 de febrero de 2016)1​ fue un escritor, filósofo y profesor de universidad italiano. Fue autor de numerosos ensayos sobre semiótica, estética, lingüística y filosofía, así como de varias novelas, siendo El nombre de la rosa la más conocida.

Nació en la ciudad de Alessandria el 5 de enero de 1932 en el norte de Italia, en la región del Piamonte. Su padre, Giulio Eco, fue contable antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue llamado a servir en las fuerzas armadas. Durante la guerra, Umberto y su madre, Giovanna Bisio, se mudaron a un pequeño poblado piamontés. Eco recibió educación salesiana.

Su padre tenía interés en que Umberto estudiara Derecho. Sin embargo, se doctoró en filosofía y letras en la Universidad de Turín en 1954, con un trabajo que publicó dos años más tarde con el título El problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956).

Después de su doctorado, Eco trabajó como editor cultural para la RAI, la radiotelevisión italiana; y también comenzó a trabajar como profesor en las universidades de Turín y de Florencia antes de ejercer durante dos años en la de Milán (1956–1964). En este periodo entró en contacto con el grupo de artistas (pintores, músicos, escritores) denominado Gruppo 63, que influirían en su futura carrera de escritor.

En septiembre de 1962 se casó con Renate Ramge, una profesora de arte alemana con la cual tuvo un hijo y una hija.​

Semiología

Después se convirtió en profesor de comunicación visual en Florencia en 1966. Fue en esos años cuando publicó sus importantes estudios de semiótica Obra abierta (1962) y La estructura ausente (1968), de sesgo ecléctico. Cofundó en 1969 la Asociación Internacional de Semiología, de la cual era secretario.

En 1971 comenzó a enseñar en la Universidad de Bolonia, y entre 1975 y 2007 ocupó la cátedra de semiótica en esa universidad.3​ Más tarde, en 2000, creó en Bolonia la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, iniciativa académica solo para licenciados de alto nivel destinada a difundir la cultura universal.4​ En 2008 fue nombrado profesor emérito en Bolonia.
Narrativa

Distinguido crítico literario, semiólogo y comunicólogo, empezó a publicar sus obras narrativas en edad madura (aunque en conferencias recientes cuenta de sus experimentos juveniles, los que incluyen la edición artesanal de un cómic en la adolescencia).

Comenzó su obra narrativa en 1966 publicando dos cuentos para niños ilustrados por Eugenio Carmi, La bomba y el General y Los tres cosmonautas. Eco también escribió otros relatos, Los gnomos de Gnù (1992), ilustrado como los anteriores por Carmi; y El misterioso fin del planeta Tierra (2002), para un público adulto.

En 1980 se consagró como narrador con El nombre de la rosa, novela histórica culturalista susceptible de múltiples lecturas (como novela filosófica, novela histórica o novela policíaca, y también desde el punto de vista semiológico). Se articula en torno a una fábula detectivesca ambientada en un monasterio benedictino en 1327; sonoro éxito editorial, fue traducida a muchos idiomas y llevada al cine en 1986 por el director francés Jean-Jacques Annaud.

Escribió además otras novelas, como El péndulo de Foucault (1988), fábula sobre una conspiración secreta de sabios en torno a temas esotéricos; La isla del día de antes (1994), parábola kafkiana sobre la incertidumbre y la necesidad de respuestas; Baudolino (2000), una novela picaresca —también ambientada en la Edad Media— que constituye otro rotundo éxito; La misteriosa llama de la Reina Loana (2004); El cementerio de Praga (2010); y su última novela, Número cero (2015).

Ensayos

Cultivó también otros géneros, como el ensayo, donde destacó notablemente con títulos como: Obra abierta (1962), Diario mínimo (1963), Apocalípticos e integrados (1965), La estructura ausente (1968), Il costume di casa (1973), La forma y el contenido (1971), Signo (1973), Tratado de semiótica general (1975), El super-hombre de masas (1976), Desde la periferia al imperio (1977), Lector in fabula (1979), Semiótica y filosofía del lenguaje (1984), Los límites de la interpretación (1990), Seis paseos por los bosques narrativos (1990), La búsqueda de la lengua perfecta (1994), Kant y el ornitorrinco (1997) y Cinco escritos morales (1998).

Reconocimientos

Fue miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor honoris causa por treinta y ocho universidades: entre ellas, la Universidad de Lieja (1986), la Universidad Complutense de Madrid (1990), la Universidad de Tel Aviv (1994), la Universidad de Atenas (1995), la Universidad de Varsovia (1996), la Universidad de Castilla-La Mancha (1997), la Universidad Libre de Berlín (1998), la Universidad de Sevilla (2010), la Universidad de Burgos (2013) y la Universidad de Buenos Aires (2014).

En 2000, recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Fue caballero de la Legión de Honor francesa.

Recibió también: la Medalla de Oro al mérito de la cultura y el arte (Roma, 1997); Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Italiana (Roma, 1996); Ordine Pour le Mérite für Wissenschaften und Künste; comendador del Orden de las Artes y las Letras, en Francia; el Premio Strega, el Premio Médicis, el Premio Bancarella, el Premio del Estado Austriaco para la Literatura Europea. Fue miembro honorario de la Asociación James Joyce, de la Academia de Ciencias de Bolonia, de la Academia Europea de Yuste, de la Academia Americana de las Artes y las Letras, de la Real Academia de Bélgica, del Umiejętności Polska Akademia (Academia Polaca de las Artes), del Colegio de Santa Ana de Oxford y de la Accademia dei Lincei. Fue propuesto en diversas ocasiones para el Premio Nobel.

Fallecimiento

Afectado desde hacía años por un cáncer, su deceso se produjo a los 84 años en su casa de la ciudad de Milán el 19 de febrero del año 2016 a las 22:30 horas locales.6​7​8​9​10​11​12​13​ El funeral fue también en Milán, en el Castillo Sforzesco, mediante una ceremonia laica. Eco, en su testamento, pidió que no se celebrasen homenajes ni se organizaran celebraciones en su memoria durante, al menos, diez años.


En 2016 se publicó De la estupidez a la locura, libro póstumo recopilatorio de artículos publicados en prensa por Umberto Eco, seleccionados por el mismo Eco antes de su fallecimiento.

Reseña y biografía obtenidas de Wikipedia

martes, 5 de septiembre de 2017

Mujer bajando una escalera

Schlink, Bernhard



Una mujer baja una escalera. La mujer está desnuda, su cuerpo es pálido, el vello del pubis y la cabellera son rubios. Frente al fondo gris verdoso de una escalera y unas paredes difusas, se presenta ante el observador con una levedad en suspenso. Al mismo tiempo, con sus piernas largas, sus caderas redondeadas y plenas y sus firmes pechos, posee una gravidez sensual. Ésa es la figura que aparece en un cuadro del cotizadísimo pintor Karl Schwind. El protagonista y narrador de esta novela lo contempla fascinado en un museo. La fascinación tiene un doble origen: la obra llevaba décadas desaparecida, y además formó parte de la vida de quien nos cuenta la historia. Es un lienzo que conecta el presente con el pasado, cuando él era un joven e ingenuo abogado y le asignaron un caso que nadie en el bufete quería llevar. Un caso cuyo centro era ese cuadro. Estaba deteriorado, dañado, y había una disputa entre el propietario –el millonario Peter Gundlach–, el pintor y la mujer retratada –Irene Gundlach, la joven esposa del millonario–.Y el inexperto abogado se vio envuelto en esa historia triangular en la que no fue un mero testigo...

Con su prodigiosa capacidad para narrar de un modo sencillo y ágil lo complejo, para penetrar con sutileza en los recodos más secretos del alma humana, Bernhard Schlink nos regala una novela sutil y prodigiosa que habla del amor, el arte, el engaño, la obsesión, la posesión y la pérdida, el dolor, el peso de los recuerdos y las oportunidades perdidas. De las pasiones y ardides alrededor de un valioso cuadro que representa a una mujer desnuda bajando una escalera.

«Una novela narrada con una impresionante fluidez que nos habla de derechos y ética, de grandes emociones y amargos desencantos» (Südostschweiz).

«Arranca como un thriller de ritmo impecable con una historia de amor. Después se transforma en una pieza íntima, melancólica y emocionante sobre el amor y la muerte» (Nordwestschweiz).

«Una novela fascinante sobre lo que sucede cuando nuestra vida se sale del camino previsto» (Hannoversche Allgemeine Zeitung).

«Una prosa impecable y sencilla. Bernhard Schlink es un maestro del idioma. Su prosa es inteligible, transparente e inteligente. Sin aparente esfuerzo, es capaz de crear un repertorio de personajes complejos, tramas enrevesadas y dilemas morales» (Eckhard Fuhr, Die Welt).

«El novelista ha logrado construir un auténtico thriller con sutiles observaciones sobre el arte y la política contemporáneos, sobre el débito y el crédito de la aritmética de las relaciones sentimentales y sobre las complejas conexiones entre el Eros y el deseo de posesión» (Weser-Kurier).

«Una novela sutil y amena, una trama inteligentemente construida, casi un thriller, pero también un relato moral» (Augsburger Allgemeine).

«Una novela apasionante y psicológicamente bien construida» (Peter Mohr, Aargauer Zeitung).

Bernhard Schlink



Bernhard Schlink (Bielefeld, 1944) ejerce de juez y vive entre Bonn y Berlín. Su novela El lector fue saludada como un gran acontecimiento literario y ha obtenido numerosos galardones: el premio Hans Fallada de la ciudad de Neumuenster, el premio Welt, el premio italiano Grinzane Cavour, el premio francés Laure Bataillon y el premio Ehrengabe de la Düsseldorf Heinrich Heine Society. Después publicó un extraordinario libro de relatos, Amores en fuga. En Anagrama se han editado también El regreso, La justicia de Selb (en colaboración con Walter Popp), El engaño de Selb, El fin de Selb, El fin de semana y Mentiras de verano.

Reseña y biografía obtenidas de la página de Editorial Anagrama